martes, mayo 27, 2014

¿Cómo actuar ante el pedido de inscripción de un niño “etiquetado”? (en colaboración con la Roca del Concejo)



 A partir de los modelos de integración e inclusión escolar se ha hecho común que padres de chicos con distintas discapacidades se acerquen a los grupos scouts para inscribirlos en el movimiento, muchas veces a sugerencia del Equipo profesional que los trata.
El grupo scout debe estar preparado para ello por ello sugiero pensar en una serie de pasos:

  • la posición del grupo respecto de las diferentes discapacidades (lo previo),
  • el momento de la inscripción,
  • el momento de la integración/inclusión.

  • Lo previo: posición del grupo ante las distintas discapacidades.
    Políticas en discapacidad / necesidades especiales
    En primer lugar el Grupo scout debe tener en claro si en su asociación existen lineamientos políticos respecto del tema discapacidad y cuáles son sus formatos.  Las asociaciones nacionales deben (o debieran) fijar lineamientos claros orientativos respecto de los modos en que abordará el problema de discapacidad, como así de las condiciones ineludibles con las que se llevará adelante. Existen tres formatos posibles de trabajo.
    • Ramas específicas para determinado tipo de discapacidades (escultismo en extensión) las que generalmente requieren equipos de dirigentes formados en el tema. Este tipo de alternativa suele darse cuando un grupo de padres o una ONG que trabaja con determinadas problemáticas decide abrir un grupo scout para chicos con dificultades severas. A la capacitación que tienen previamente sobre discapacidad se le anexa formación en escultismo lo que permite realizar una adaptación metodológica.
    • La integración con discapacidad dentro de las ramas junto con el grupo de pares
    • La inclusión de chicos con discapacidad dentro de las ramas.
    Desde mi punto de vista lo aconsejable es la presencia de distintos formatos dentro de una asociación ya que las discapacidades son muy diferentes unas de otras, tanto como los niños y jóvenes son diferentes aunque compartan la misma “etiqueta”.
    Condiciones del grupo scout
    En el caso de los grupos que trabajan con integración/ inclusión es muy importante poder determinar cuáles son las condiciones objetivas adecuadas para el desarrollo de la tarea. El ejemplo más simple es que si trabajamos con chicos que tienen problemas motores, las condiciones edilicias de la sede deben ser adecuadas (o adecuarse) para que no se conviertan en barreras a la accesibilidad de quienes participan en el grupo.
    En algunos países como en Argentina (Política 20 sobre necesidades especiales) la decisión de integración a las actividades scouts queda en manos del Concejo de Grupo, que en caso de ser positiva debería garantizar el paso del niño – joven por todas las ramas (secciones) del grupo scout; esta orientación excluye el escultismo en extensión o el pasaje por una sola de las ramas (secciones). Otros formatos permitirían integrar el pasaje por sólo una de las ramas (secciones) y en el caso del escultismo de extensión la discusión recaería en cuándo se produce el egreso (si es que se produce).
    Las condiciones del grupo scout son un dato previo ya que implica qué y quienes se integran o incluyen y en qué condiciones objetivas (edilicias, de formación y asignación de recursos humanos)
    El momento de la inscripción
    Entrevista con la familia:
    1)      Al acercarse una familia para inscribir a su hijo al grupo scout, es muy importante realizar una entrevista personal, Si la posición del grupo es negativa respecto de la integración / inclusión debe derivar a la familia a un grupo que sí la realice, y si no existen grupos que realicen integración / inclusión explicar sencillamente que el grupo (o la asociación) no está en condiciones de inscribirlo por diferentes motivos: Especificidad del escultismo, carencia de formación de los dirigentes en esa área dado, actividades de riesgo, manejo de herramientas peligrosas y lo que consideren conveniente en función del niño / joven en particular. Si el grupo realiza integración / inclusión la respuesta no debe ser un automático “sí” sino que para poder inscribirlo, deben recabarse algunos datos.
    2)       En esta parte de la entrevista es conveniente que los dirigentes le pidan a los padres que describan la dificultad de su hijo con el mayor detalle posible, ya que no son un equipo profesional y la “etiqueta” nada les dice del futuro ingresante. En la conversación no pueden existir obviedades, se debe preguntar y repreguntar las veces que sea necesario ya que una vez que el niño ingrese al grupo scout es contraproducente para él que se produzca su “devolución” a la familia. Luego de la descripción de los padres conviene explicar detalladamente qué es el escultismo y cómo se trabaja, para establecer las posibles dificultades que puedan presentarse y definir en un primer momento cuáles son las actividades que sí puede realizar, y si correspondiera, cuáles no. Se realiza un acta de la reunión que es firmada por los participantes de la misma.
    3)      Muchas veces tanto la familia como los Equipos Profesionales que derivan desconocen en profundidad el tipo de actividades que se realizan en los scouts y los riesgos inherentes a las mismas, de allí que si de la entrevista con los padres surgiera la posibilidad cierta de integración / inclusión, el paso siguiente es la entrevista con el Equipo Profesional o con los profesionales tratantes siendo ineludible. Al reunirse con el Equipo Tratante se le explica con el mayor detalle posible aquellas cuestiones que el equipo de dirigentes considera necesarias despejar para la integración/inclusión del niño-joven. Se informa detalladamente el tipo de actividades que se realizan en los scouts y se le pide que describan con detalle qué consideran beneficioso para el futuro ingresante. No pueden ser eludidas las preguntas sobre el riesgo personal del niño/joven tanto para sí como para sus compañeros, si toma alguna medicación el por qué, si puede participar de campamentos y en qué condiciones, si tiene períodos de descompensación o es estable, y dado que el grupo scout no puede destinar un dirigente exclusivo para el niño /joven preguntar si en base a lo conversado las actividades puede realizarla sólo o necesita un Acompañante Terapéutico, si existen actividades que no pueda realizar. Se labra un acta de lo conversado y se le solicita al Equipo Tratante que lo firmen… esto último puede generar resistencia en los profesionales dada la responsabilidad legal que implica, pero si no se hace la responsabilidad ante alguna situación que nadie quiere que suceda como un accidente o lesión del niño –joven o de alguno de sus compañeros, la misma recaería directamente sobre el grupo scout y sus dirigentes porque como dice el dicho “a las palabras se las lleva el viento”.
    4)      En función de los datos recogidos el equipo de dirigentes evalúa el impacto de la integración / inclusión del niño – joven en la rama (sección). Si están dadas las condiciones básicas se procede a llamar a la familia para formalizar el ingreso y un período de adaptación de unos meses que le permitirá a los dirigentes evaluar en campo si la integración /inclusión es posible o no.  Si las condiciones no están dadas se llama a la familia y se explica el por qué no se considera conveniente el ingreso.
    Este esquema es general y debe ser aplicado en función de cada uno de los chicos. Si se tratara de un problema motor (paraplejía) a la decisión de integración /inclusión se le agrega las condiciones objetivas en lo edilicio, por lo que todo este proceso finaliza en la primer entrevista con los padres. En casos con “etiquetas” más complejas relacionadas con la salud mental, es necesario realizar todo el proceso porque como decíamos en el primer texto sobre “niños etiquetados” la ampliación de derechos lleva a demandar a los scouts a quienes antes no demandaban y esto implica un problema complejo a resolver.
    El momento de la integración / inclusión
    Al momento de integrar/incluir se deberá tener en cuenta los datos aportados por la familia y los médicos para realizar las adaptaciones programáticas necesarias respecto de la incorporación a la rama, objetivos y métodos con los que trabajaremos. Debemos tener en cuenta que los esquemas de Programa suelen ser para gente “normal” entendiendo como normal una cuestión ESTADISTICA donde existen personas debajo de la norma y por encima de la norma; esto no es una cuestión menor ya que –por ejemplo- el Programa Interamericano (MACPRO) no considera el “debajo de la norma” por lo que las adaptaciones siempre se harán uno por uno, en función de sus particularidades, y apuntando al máximo desarrollo posible en el área de las especialidades donde lo que se evalúa no es el logro de determinados “ítems” sino un ámbito de desarrollo elegido por el niño/joven que es altamente personal… para ello es bueno releer en la Roca el texto de Juan José Pérez Martínez titulado “Las especialidades. Su origen”
    Sobre este tema seguiremos avanzado en próximos artículos de diversos autores.

    martes, mayo 13, 2014

    Los Scouts y los niños etiquetados - medicados (en colaboración con la Roca del Concejo)

    Desde mediados del siglo XX se ha producido un notable acrecentamiento en la clasificación de distintas patologías o enfermedades mentales, esto se debe principalmente a tres razones que no pueden ser entendidas de forma separada.
    exclusion
    • La aparición y cada vez mayor generalización del uso de psicofármacos, y por ende el desarrollo de la industria farmacéutica, que en la actualidad financia a muchos de los más influyentes psiquiatras que son los que definirán qué es salud o enfermedad
    • El viraje de la concepción global fenomenológico – estructural hacia el protocolo de conductas y la idea de “tastorno”, definidos por la Asociación Americana de Psquiatría, por voto de sus miembros a través de las propuestas que los mismos elevan, postura que podría decirse hegemónica y que en estos momentos está siendo seriamente cuestionada
    • El paradigma cuantitativo donde la estadística pasa a ser la base de lo que se considera científico o no (no se cuestiona el protocolo que supone una idea de “normalidad” arbitraria) para homogeneizando tratamientos psicofarmacológicos y conductuales.
    Como correlato nos encontramos en un momento histórico donde una parte importante de los niños posee una “etiqueta” psicopatológica que marca determinado “trastorno” que generalmente es abordado psicofarmacológicamente y con alguna técnica conductual sin tener en cuenta entre otras cosas las historias personales y los contextos familiares y sociales en los cuales se van desarrollando, operando la “etiqueta” como una especie de “previsibilidad” de sus distintas manifestaciones que llama a interpretarla a través de los ítems propuesto por el manual psicopatológico: “Si es un Déficit de atención entonces:”. La subjetividad queda por fuera y a la persona se la define por la “etiqueta” quedando la singularidad aplastada por ella.
    Si tenemos en cuenta el “etiquetado” de los trastornos mentales (exceptuando las discapacidades motoras, el síndrome de down y el retraso mental) los que ya estamos un poco grandes podemos darnos cuenta que en la escuela o en el grupo scout en el que crecimos hace unos cuantos años, muchos de nuestros compañeros de aventuras hoy serían considerados patológicos y posiblemente serían medicados. Ellos pudieron realizar su paso por el movimiento (y la escuela) a veces con alguna dificultad pero al no existir una “etiqueta” que funcionara a manera de “identidad” que los representara, nuestros viejos dirigentes fueron adaptando casi naturalmente su paso por las distintas ramas o secciones de acuerdo a sus posibilidades, desarrollando especialidades, adaptando la progresión, con la comprensión y el amor al otro que siempre ha caracterizado a gran parte de los voluntarios que elijen ser dirigentes scouts y dedicar parte de su vida a que otros, los niños y jóvenes, puedan elaborar un proyecto para sus vidas, cada uno de acuerdo a sus posibilidades.
    Un mundo más inclusivo
    En las últimas décadas también se han producido una serie de cambios en los sistemas educativos de muchos países y por ende, esto tiene su impacto indirecto en el movimiento scout. Tomando como ejemplo Argentina, se produjo un pasaje que va desde las “escuelas especiales” cerradas – donde se agrupaban los niños por distintas patologías para realizar su ciclo escolar- a un paradigma integrador; en el que gran parte de los niños participan de estas escuelas “especiales” y de las escuelas comunes, junto con otros niños y con el apoyo en aula de docentes integradores. En algunas provincias se produjo un viraje aún mayor cambiándose el paradigma integrador al paradigma de la inclusión que suenan parecidos pero que no son lo mismo. En el paradigma integrador los niños que se preparan en “escuelas especiales” deben adaptarse al sistema educativo común con la ayuda de docentes integradores, lo que implica que quienes no reúnen algunos requisitos continúan en las escuelas “especiales”; en el paradigma de la inclusión existe un único sistema educativo en el que participan los niños y jóvenes apuntando a que desde el mismo se busquen y den respuestas a cada uno de los participantes, adaptándose la escuela para atender a los que tienen distintas necesidades educativas.
    Con estos sistemas se ha producido un avance con relación a los derechos de los niños y jóvenes otorgándoles una mayor participación en lo social a quienes antes estaban excluidos de la cotidianeidad de los intercambios y la posibilidad de desarrollarse con otros que no tenían una patología. Esto evidentemente impacta de lleno en el movimiento scout, donde a la población que nombraba en primer lugar (la de aquellos que posiblemente serían diagnosticados y medicados en la actualidad) se le agrega la demanda de las familias de niños y jóvenes que por su complejidad en otra época directamente estaban excluidos de la posibilidad de participar no solo del movimiento scouts sino también de la escuela… son aquellos que tienen una mayor dificultad producto de su estructura mental, aquellos que antes estaban directamente excluidos de los sistemas.
    Una serie de preguntas desordenadas se pondrán sobre el tapete al momento de evaluar cuál es la posición que conviene al movimiento scout en ésta época, dada su especificidad:
    • El escultismo ¿es para todos? ¿cuáles son sus límites?… lo que nos lleva entre otras cosas la discusión sobre la cuestión de los Derechos del Niño y su relación con una Organización como la nuestra.
    • ¿Escultismo sólo para chicos sin problemas? ¿escultismo integrador? ¿Escultismo de extensión o “Malgré tout”? ¿distintos formatos de escultismo?
    • La seguridad y el riesgo para sí y para con los demás en las actividades scouts
    • Una propuesta pedagógica ¿para todos igual?
    • ¿Qué decir de la formación del dirigente?
    • ¿Qué consideraciones técnico – profesionales deben ser tenidas en cuenta por el grupo scout?
    • ¿Qué decir de las Herramientas para el trabajo?
    Estas preguntas y algunas respuestas que se nos ocurran (que vale aclarar son opinables) trataremos de abordar junto con un grupo de dirigentes que participa activamente de “La Roca”. Desde ya están invitados a acercarnos sus experiencias