domingo, septiembre 16, 2012

Bullying y Escultismo


   
     Vivimos en un tiempo lleno de anacronismos al que denominamos “contemporaneidad” donde la amistad convive con la extrañeza de los otros, los semejantes, que se revelan paradójicamente como lo más ajeno a nosotros mismos. Un mundo interconectado donde los objetos gadget  más que mediatizar las relaciones con los otros las imaginariza convirtiéndolas en virtuales al quitar el cuerpo del contacto real con el otro, disparando un mundo irreal donde las relaciones se multiplican pero en los “amigos” de la PC, quitando el peso y la angustia que produce el  contacto entre los cuerpos. En este mundo imaginario la escuela - para muchos chic@s – se convierte en la única salida al encuentro con los otros, lo que resulta una situación compleja.

            Sabemos que los grupos de pertenencia son lugares de acogida y socialización, también que son especialmente importantes en este tiempo donde en la pubertad – adolescencia se atraviesa sin ritos de paso y con el agravante de que  los padres (cuando se ocupan) han confundido su función de acogida en el Amor por una práctica de control realizada con la vasta cantidad de objetos gadgets que ofrece el mercado. Ahora… si los grupos de pertenencia se reducen a lo escolar y la escuela no es un lugar que se ocupa de lo singular de cada chico, los conflictos entre los compañeros pasan a ser superlativos.

            Si definimos la violencia por la representación que cada cultura tiene de ella, en la nuestra denominamos  Bullying a un tipo de violencia que tiene características que se encuentran en sintonía con la época: consumada con perversidad, sin sentido, caprichosa, que se efectúa sin culpa, con frialdad y constancia siendo la única intención producir vergüenza, degradación y burla a la persona “elegida”. Esta violencia es dirigida hacia aquello que constituye aspectos de la identidad del otro: sexualidad, origen, clase social, corporalidad; provocando el desvalimiento del sujeto ante la ausencia de instancias reguladoras. Este tipo de violencia no es pensable sin entender que nos hemos constituido en una sociedad del “espectáculo” donde la vida se convierte en un “reality show” que se da a ver, posibilitado por los distintos tipos de soportes digitales que permiten intercambiar en la red peleas, agresiones que reflejan los valores del “espectáculo” … mirar un solo día el programa de Tinelli y analizar qué valores/disvalores son “bien vistos” y premiados por la “sociedad” alcanza para darnos cuenta de la dimensión del problema, y que la actual violencia no puede ser entendida fuera del “mundo del espectáculo” y de los Medios de Comunicación Social que muchas veces ocupan un lugar de causalidad de un sinnúmero de manifestaciones.

            El Bullying es una puesta en escena que tiene tres protagonistas: la víctima, el agresor y el público… no hay bullying sin público que muchas veces se constituye ante el temor de ser segregado con posterioridad y pasar a ocupar el lugar de la víctima. El agresor – de la misma manera que Biff en “volver al futuro” - en muchas ocasiones convierte en un “acto heroico” los fracasos de su vida personal y la imposibilidad de construir un proyecto de futuro – es mejor ser alguien malo que ser nada -. Los espectadores admiran al agresor no por sus valores, sino por la impunidad con la que realiza sus actos sin comprender el grado de responsabilidad que ellos mismos tienen en esta consumación.

            Entendemos que el escultismo es un “antibullying”, ya que entre otras cosas:

·        Constituye un grupo de pertenencia

·        Permite vivir experiencias reales y no virtuales

·        Divide responsabilidades entre cada uno de los participantes

·        Promociona la singularidad buscando desarrollar aquello que es propio de cada uno de los chic@s

·        Ofrece lugares para la discusión de la convivencia con la posibilidad de construir pautas que convengan a todos, responsabilizándolos por la parte que le toca a cada uno en la construcción de los lazos interpersonales.

·        Apunta que quienes se encuentran en una situación compleja respecto de lo familia, puedan construir un proyecto de futuro sin necesidad de una identificación con lo negativo

            Una de las mejores formas de luchar contra la violencia sin sentido es propiciar la construcción de sentidos ¿Estás dispuesto para animar en cada uno de tus muchacho@s sentidos  que les sean propios con el cual orienten su presente y futuro?.